Donde hay necesidad de dinero, hay estafadores. Los fraudes de préstamos se aprovechan de la urgencia y del miedo, sobre todo en la comunidad inmigrante. Aprende a reconocerlos para no perder tu dinero ni tus datos.
Señales de alerta
- Te piden pagar por adelantado. Ningún prestamista legítimo cobra una “cuota de liberación” antes de darte el préstamo.
- Aprobación garantizada. Nadie puede garantizar aprobación sin revisar tu situación.
- Te presionan a decidir “ya”. La urgencia es una táctica para que no pienses.
- Te contactan por WhatsApp o redes desde números personales pidiendo depósitos a cuentas de personas.
- No tienen dirección, licencia ni sitio oficial verificable.
Cómo protegerte
- Verifica que el prestamista esté registrado en tu estado.
- Nunca envíes dinero para “recibir” un préstamo.
- No compartas tu ITIN, contraseñas o datos bancarios por mensajes.
- Lee el contrato completo y revisa el APR antes de firmar.
Si ya fuiste víctima, repórtalo a la FTC (Federal Trade Commission) en reportfraud.ftc.gov y a tu banco.